COMEMIERDAPLAY
Yo estaba por la calle pensando si se repetía el cinco, si infinidad de veces podría ver el cinco en las placas de los carros y en los mensajes de texto para reírse (porque cinco es “ha” y de “ha” en “ha” se van riendo los gringos y como ellos creen que todos los occidentales hablan inglés pues toca hacerles caso) y si el cinco caería como un número redondo del aire o el dedo de Jesucristo, nuestro señor, el que gravita adentro del buda de oro que está en una montaña de mármol donde tienen puertas pintadas con lotos verdes. El cinco no cayó por obra y gracia de la divinidad, Dios me ama y por eso no me da la razón tan fácil. Pensé que si encontraba el cinco la suficiente cantidad de veces podría comprar la lotería en esos boletos blancos que venden afuera de los templos, porque los juegos de azar están prohibidos pero la lotería no. Dicen ellos que la lotería es una creencia divina en mensajes divinos que aparecen entre sueños y dibujan al número, su letra en el idioma que...