66ª+68+45
Llegué a la casa, pero ya no había vibración en las bisagras. Tiré una piedra a la ventana y la piedra rebotó contra el cristal. Sin quebrarse, se hundió el cristal moviendo sus partículas hacia atrás guardando la roca que no saldría. No se puede soltar. Pero decir que la piedra se abre a otra caída es decir que no soltará sus músculos, tampoco, que se pondrá en otra capa de polvo, mejor así. En el espacio que no rompió la piedra, dos líneas salen hacia arriba, cruzan una proyección fácil que hago desde la ventana: 1. Si estiro mis brazos en línea recta desde acá alcanzaré la casa del vecino. 2. El vecino no sabe porque no ha escuchado el primer golpe de la piedra en mi ventana. 3. El espacio que mido en forma recta no se dobla ni se destiempla. 3.1. El límite puede ser el viento o la lluvia, la forma en la que las moscas sobrevuelan y hacen círculos. 3.2. Mejor así. Y es compl...